Alegra que sea SEBASTIÁN BORENSZTEIN realice esta comedia CON PERSONAJES TIERNOS, disparada desde una situación absurda y DESARROLLADA con ESTILO. Porque este director no demostró en “LA SUERTE ESTÁ ECHADA” lo que posee como bagaje de conocimientos.
Su gran virtud es la NO ESTRIDENCIA, LOS NO GOLPES BAJOS y la capacidad de CONTAR.
Podría haberse volcado al grotesco PERO NO LO HIZO.
Supo darle la TERNURA a ROBERTO y a JUN que necesitaba el relato para ser relatado.
Y no podían ser mejores actores que los elegidos.
RICARDO DARÍN es hosco, huraño y ermitaño, JUN necesita a los gritos alguien que lo cobije, MURIEL SANTA ANA es la honestidad en mujer. Están fantásticos en cada uno.
Así los delineó y en base a ellos, esa capacidad de RELATAR que el tiempo afinará en un estilo.
“UN CUENTO CHINO” no tiene vueltas ni lecturas retorcidas, NO LAS ADMITE. Vale por sus trazos y vale por el arte de contar que la vida, tiene situaciones absurdas que siempre encuentran explicación.
VICTOR LANGUASCO.




