“He visto un gato, un tacho de basura y un Mercedes Benz descapotable. ¿Cuál es la diferencia? Dice “AMADA DE LA NOCHE”, una de las protagonistas centrales, en algún momento de la obra. Éstas palabras dicen mucho más, atraviesa quizás, EL SENTIMIENTO MEDULAR de esta obra, más que interesante y caleidoscópica, de GUSTAVO OTT, dirigida, también inteligentemente, por LUIS CARAM.
Con la excusa de una anécdota policial se disparan y desarrollan muchos temas, hasta tal vez obvios o resistidos a ser vistos por nuestra sociedad: la soledad, la sexualidad, la religión, la hipocresía …
Temas incómodos, tratados, explorados y explotados por, una vez más, MUY BUENAS ACTUACIONES DE TODO EL ELENCO. Decimos TODOS porque cada uno de los roles y de las actuaciones tienen un rasgo diferencial y un peso “REAL”: MIRYAM DIAZ con sus silencios e histrionismo ESTREMECE, GUIDO NUÑEZ suelta en sus confesiones la incomodidad y esquematismo de su detective, BERNABÉ BUSTOS con la obstinación mística, BELÉN CARBALLO y los riesgos de su Pili onanista,
ANA CAROLINA BELTRÁN y su rutinaria Ama de Casa que descubre su realidad. Hasta las SOMBRAS tienen una función clara.
Con alguna confesión innecesaria que roza el golpe bajo y el intento de caricaturización de la realidad o ambiente de hiperrealidad, que se quiso realizar con la “puesta en escena”, el lucimiento, mejor, pasa por la riqueza y degustación del texto, tanto para los actores como para el público.
Todos cargan sus existencias, como los ESPECTROS FINALES que cometen el crimen anecdótico.
Victor D. Languasco
victor@fueradefocoweb.com.ar
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